
Comprar libros es sin duda mi vicio más desarrollado. Nótese que dije “comprar”, pues si leo uno de cada de diez libros que compro, es mucho. En lo que a todas luces constituye un “shopping spree”, hoy fui a Borders y luego a La Tertulia, y me compré seis libros: “Less Than Zero”, de Brett Easton Ellis; “The Portable Poe”; “My Name is Red”, de Orhan Pamuk; “Sideways”, de Rex Pickett; “The Diary of Anaïs Nin: Volume I (1931-1934); “Defensa apasionada del idioma español”, de Alex Grijelmo, y “Ortografía esencial del español”. También aproveché y me compré dos discos: el de Calle 13 y el de Mima que es una cantautora lounge, ambos música fresca del país. Lo preocupante del caso es que sólo estaba buscando Less Than Zero; los otros fueron selecciones “off the shelf” y “spur of the moment”. La lista, como el corazón del cuento de Poe, me delata. Estoy convencido de que, a partir de la misma, un especialista (en qué, no sé) podría llegar a conclusiones bastante contundentes sobre mi estado perpetuo de “existential angst”, eso que los franceses llaman “ennui” y que mi terapista alguna vez llamó "dysthymia".
tu vicio se parece a un vicio familiar de carteras y zapatos. en PR hacen falta bibliotecas vecinales. o al internet le hace falta un net flix de libros...
ResponderBorrarme prestas el de anais nin?