miércoles, abril 12, 2006

GOVERNMENT SAFARI 2


Pues allí estaba yo: en la oficina de recaudaciones del Fondo del Seguro del Estado. ¿Se acuerdan del tarambana que me atendió de mala gana? El tipo es ahora todo un amor, no conmigo sino con una dama –relativamente atractiva– que también ha venido a buscar un certificado de deuda. Dentro de unos minutos, pasará lo mismo con una segunda. Se nota que ambas mujeres han estado antes aquí porque saben el nombre del tipo, pero más que nada saben cómo bregar con él. Hay un poco de contacto físico: la mano de ella en el hombro o en el antebrazo de él. Ambas visten un set de chaqueta y pantalón, muy profesional y elegante, pero también muy pegado. Una de ellas lo trata de “Yova.” Eso me hace pensar que el tipo se llama Giovanni.

Mientras tanto, al lado mío, hay un hombre que dice llevar una hora esperando por una “mierda de papel.” Esto me asusta pues en menos de una hora y media tengo que entregar una propuesta en el Departamento del Trabajo. Yova sale y me informa que sólo falta que su jefa firme la certificación pero que ella no está en su oficina. Tendré que esperar. Veo entrar y salir varias mujeres. Me pregunto si alguna de ellas será la jefa de Yova, que ahora está bastante ocupado con una de las féminas antes mencionadas. Se nota que es hora del coffee break. Todos los que salen, regresan con una bolsita o un café en la mano.

Poco a poco voy descubriendo las especies que hay en este zoológico. Veo varias especies de macharranes: los castrados, los de poca monta, los bugarrones. Pero lo más que me llama la atención son las mujeres, en particular una especie que llamaré las amazonas. Las amazonas están en un eterno power trip. Es probable que sólo sean secretarias, pero son las que mandan. Se distinguen por ser mujeres altas y voluptuosas, por llevar la ropa pegada. No es que estén buena, sino que dominan el arte de parecer que lo están. Una de ellas no tiene reparos en usar panties que le quedan evidentemente pequeños, acentuando así su exceso de carnes. Estas mujeres saben que, en Puerto Rico, los chichos y la celulitis venden. Ya lo dice el refrán: mientras más chicho, más gozo. Bienvenidos al país del “ay fo, qué rico.”

Estas mujeres sólo le dan el canto al jefe de la agencia; no pierden su tiempo con funcionarios entry-level como Yova. Hace unos años trabajé en una agencia de gobierno, en la que por lo menos había una mujer así. Decían que se había tirado al Director Ejecutivo de la agencia. Usaba pantalones y blusas pegadas que acentuaban unos inmensos senos. Era la perfecta parabicho. Todo los hombres la odiaban y la deseaban a la vez.

Cualquiera diría que estas mujeres son unas depredadoras sexuales. Todo lo contrario. Saben que el secreto del éxito está en no dar el canto, en ser inalcanzables. Eso no quiere decir que no haya actividad sexual en las agencias de gobierno. Claro que lo hay. Pero por lo general se da entre macharranes de poca monta que se lo meten a cualquier cosa que se mueva y mujeres histéricas de muy baja autoestima.

Quizás, la razón por la que el servicio en el Fondo del Seguro del Estado es tan malo, es que los empleados están demasiado ocupados haciendo cerebrito. El Fondo sería tremendo lugar para grabar una película porno, aunque me temo que la gente pensaría que es un documental.

3 Comentarios:

Anonymous Anónimo dijo...

A esas asi yo le llamo PICUCAS, las gorditas que se ponen ropa de flacas.

4:11 p.m.  
Anonymous p.s.d. dijo...

Sencillamente, una joya... Sobre todo, porque conozco de buena tinta algunas historias interesantes que han ocurrido en el Fondo. Me ofrezco de asesor para cuando inicies la preproducción del docu-porno. Ah, y casi me olvido de comentar sobre las bien-llamadas amazonas. Concuerdo con plop... Están choretas, y por alguna razón extraña abundan en las agencias de gobierno. Debe haber alguna ley que obligue a emplearlas en el servicio "público".

8:41 p.m.  
Anonymous reestructurado dijo...

Fijate en algo curioso, si la tipa decide meter mano con el macharran acosador bellaco me-lo merezco-todo, entonces tiene un problema de baja autoestima y el que se la gozo es un looser porque lo que consigue pa resolver son las pobres histericas de baja autoestima. Esto ultimo seria la condicion normal de cualquiera que trabajara en la agencia y estuviera acosada cinco dias a la semana, incluyendo las horas del horario extendido. Pero entonces la amazona o peor aun la parabicho, lo cual es como la manifestacion maxima del sadismo tropical, es la que no le da la gana acostarse con el que sea que le de la gana de aspirar a eso. Ya que meter mano se ha convertido en un juego de poder entre loosers y cools, pues vamos a canjear la moneda por el beneficio que se pueda adquirir. Pero el juego no se lo invento la amazona; el coraje es que lo juega mejor que nadie.

6:59 a.m.  

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